Recomendaciones para prevenir los efectos del calor y el sol sobre la salud
ANTE LAS ALTAS TEMPERATURAS
- Durante los días de mucho calor, refrésquese cada vez que lo necesite.
- Beba agua abundantemente y asegúrese de que niños y ancianos también lo hagan, aunque no tengan sed.
- Protéjase de la exposición directa al sol.
- Evite la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor.
- Permanezca el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados.
- Use ropa clara, ligera y que deje transpirar.
- Tenga en cuenta que las altas temperaturas afectan especialmente a niños, mayores y enfermos crónicos, consulte a su médico.
- Mantenga sus medicinas en lugar fresco, el calor puede alterar su composición y su efecto.
ANTE LA EXPOSICIÓN PROLONGADA AL SOL
- Evite la exposición al sol en las horas centrales del día (de 12 a 17 horas).
- Evite exposiciones prolongadas o dormirse al sol.
- Proteja adecuadamente la piel, la cabeza y los ojos con ropa, sombreros o gorros y gafas de sol.
- Utilice productos de protección solar adecuados a su edad, tipo de piel y zona del cuerpo en la que se aplican. Estos protectores deberán aplicarse treinta minutos antes de exponerse al sol y renovarse cada dos horas y después de cada baño.
- Proteja especialmente a los niños y evite que los menores de 3 años estén expuestos al sol.
- Si está tomando medicación, compruebe que ésta no afecta a la sensibilidad a la radiación ultravioleta.
- No olvide que el riesgo de quemaduras solares se incrementa con la altura.
PARA EVITAR PROBLEMAS DE ORIGEN ALIMENTARIO
- Extreme las medidas de higiene, sobre todo el lavado frecuente de manos, así como una correcta limpieza de la cocina.
- Consuma alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente y, por tanto, que procedan de establecimientos autorizados
- Tenga especial precaución con los alimentos que contengan huevo. Guárdelos en la nevera, lave las cáscaras antes de su preparación y consúmalos en seguida.
- C ocine suficientemente los alimentos para que no queden crudos y consúmalos inmediatamente después de ser cocinados.
- Evite el contacto entre los alimentos crudos y los cocinados.
- Utilice exclusivamente agua potable tanto para beber como para lavar o preparar los alimentos.
- No consuma alimentos perecederos que estén expuestos a temperatura ambiente
PRECAUCIONES EN LAS ZONAS DE BAÑO
- Para evitar lesiones, no se lance al agua en lugares desconocidos, en zonas con poca profundidad o desde una altura elevada o en lugares en los que pueda haber obstáculos como piedras, ramas o un exceso de bañistas.
- Introdúzcase en el agua lentamente o bien tírese de pie varias veces antes de hacerlo de cabeza y, en este último caso, recuerde que los brazos deben situarse en prolongación del cuerpo para proteger el cuello y la cabeza.
- Tenga cuidado con los posibles cortes de digestión (respetando el tiempo prudencial después de las comidas y duchándose antes de introducirse en el agua) y con infecciones o contagios.
- Evite el consumo de alcohol antes de cualquier actividad en el agua.
- Tenga especial cuidado con los niños cuando estos estén cerca de aguas recreativas, incluso cuando la profundidad sea pequeña.
- En caso de que se produzca un accidente, y ante la necesidad de traslado, hay que inmovilizar el cuello, evitar movimientos de columna y avisar a un profesional para que realice dicho traslado, evitando en lo posible los vehículos utilitarios.