No hay una canción del verano. Lo habitual es que las radio-fórmulas, los chiringuitos de las playas más populares, las orquestas que animan el 15 de agosto y, de un tiempo a esta parte, los politonos, nos castiguen los oídos todos los veranos con un puñado de... ¿canciones? No... con una serie de melodías tan fugaces (y parecidas) como las Lágrimas de San Lorenzo. En algunas ocasiones se cuela el tema de algún artista de pro, pero no es lo habitual. He aquí los temas de algunos intérpretes de cuya existencia no se volvió a saber desde aquel verano en cuestión.