
El Partido Popular no está acostumbrado a protagonizar experiencias como las que ha vivido en los tres últimos meses, en las que las críticas internas han hecho su aparición tras la segunda derrota electoral consecutiva en las urnas.
Han sido “momentos duros” en los que han pasado “cosas que no son propias” en el PP , como reconoció hace unos días Mariano Rajoy, un líder que amagó el adiós en el balcón de la calle Génova la noche del 9 de marzo pero que dos días después consideró que él era quien encarnaba la salvación.
Tras más de un año de incertidumbre sobre quién sería el candidato a sucederle, el 1 de septiembre de 2003, el presidente José María Aznar propuso a la Comisión Ejecutiva Nacional popular la elección de Mariano Rajoy como secretario general del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno en los comicios de 2004. Derrotado en dos citas electorales, los apoyos, entonces unánimes, han comenzado a tambalerase.
Del voto de los más de tres mil compromisarios populares depende el futuro del partido.
[leer +]
De Federico Silva Muñoz, a José María Aznar: Un repaso a la labor de todos los dirigentes del PP.
[leer +]