GRAN PREMIO DE LA COMUNITAT VALENCIA
El piloto de Villacañas ha batido en un espectacular final a Bradley Simth para sumar su tercer triunfo consecutivo tras coronarse como campeón
AGENCIAS / REDACCIÓN08/11/2009
Simón ha puesto la guinda a la temporada con su triunfo en Cheste./ AFP
Julián Simón ha puesto la guinda a su temporada de oro en la categoría del octavo de litro. El reciente campeón del mundo ha logrado su tercer triunfo consecutivo al vencer en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana. El "tigre" de Villacañas se ha impuesto en un espectacular final a su compañero de equipo, Bradley Smith, segundo. Pol Espargaró ha logrado subirse al tercer peldaño del podio en el circuito de Ricardo Tormo.
No lo ha tenido nada fácil el británico Bradley Smith, quien ha tenido problemas para arrancar su moto en la vuelta de calentamiento aunque ha logrado que su Aprilia arrancase y llegar a tiempo a la formación de salida, aunque quizás por eso su ritmo cardíaco ya estaba acelerado. Nada más apagarse el semáforo en rojo Smith ha salido como un auténtico misil y cuando apenas había completado el primer giro ya acumulaba una ventaja de más de un segundo sobre su inmediato perseguidor, Julián Simón.
Pero Simón tuvo algunos problemas hasta llegar ahí, puesto que en la salida se le pusieron por delante varios pilotos y si bien los doblegó a todos sin problemas tuvo sus "más y sus menos" con su compatriota Marc Márquez y así que ambos se pasasen en varias ocasiones durante el primer giro. Esa pelea propició que Smith se marchase con cierta ventaja, pero en cuanto el ya campeón del mundo pudo dar buena cuenta de Márquez comenzó la caza y captura de su compañero de equipo y líder de la prueba del octavo de litro.
Espargaró, en solitario por el tercer puesto
El fuerte viento fue un mal enemigo, como ya se presagiaba desde los entrenamientos, para todos los pilotos y el fragor de la batalla hizo que muchos se olvidasen de ese pequeño inconveniente, lo que propició caídas como las del italiano Andrea Iannone en la segunda vuelta, o las de Esteve Rabat y Scott Redding, ambos compañeros de equipo, que se tocaron en la recta de entrada en meta cuando iban a cumplir el sexto giro. Uno después le tocó el turno, en el mismo sitio, al alemán Stefan Bradl y algo más tarde a su compatriota Jonas Folger.
Mientras, al frente de la prueba era Bradley Smith quien marcaba el ritmo y Julián Simón el que le seguía como si fuese su sombra, en una clara estrategia similar a la de Australia, en donde esperó hasta el último giro para superarlo. Simón, autor del mejor tiempo de entrenamientos ya aseguró que su intención era ganar, pero sobre todo poder terminar la prueba para recompensar a toda la afición y a su equipo tras la consecución del título, razón por la que aguantó buena parte de la carrera detrás su propio compañero de equipo.
Y, en tanto Simón controlaba a Smith, el piloto de la Derbi Pol Espargaró supo deshacerse de todos sus rivales para rodar en solitario durante prácticamente toda la prueba en una ciertamente cómoda tercera plaza, mientras dejaba que sus compañeros de escudería Joan Olivé y Efrén Vázquez se peleaban en un nutrido grupo de participantes por la cuarta.
Final muy ajustado
En el vigésimo primer giro Smith cometió un error al entrar completamente colado en una curva y eso le dejó la puerta abierta a Simón para ponerse líder, pero el británico recuperó el terreno perdido y en el último giró intentó aprovechar su oportunidad superando al de Villacañas.
Ninguno de los dos cejó en su empeño de hacerse con la última victoria de la temporada y los adelantamientos al límite fueron constantes en ese último giro, pero Simón tenía claro que quería la victoria y esperó a las últimas curvas del trazado valenciano para doblegar a su rival y cerrarle todas las puertas hacia el triunfo a su rival y compañero de equipo.
La tercera plaza, como no podía ser de otra forma, acabó en manos de Pol Espargaró, mientras que la cuarta plaza por la que pelearon buena parte de la prueba Olivé y Vázquez, entre otros, acabó en manos del italiano Simone Corsi y Marc Márquez, que iba en ese grupo, se fue por los suelos al tocarse con Olivé, lo que seguramente dejó a ambos sin opciones de podio.