MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO/AGENCIAS
LA HABANA
Fidel Castro no volverá a ser presidente de Cuba porque los años y las enfermedades no perdonan a nadie. Como es su costumbre en los últimos meses, el líder cubano envió un mensaje al diario Granma para anunciar a sus “queridos compatriotas” su decisión de “no aspirar ni aceptar el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe", días antes de la formación del nuevo Parlamento. "Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario", ha explicado.
El líder cubano, de 81 años, asegura en el comunicado que su "deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer" y se ha referido también a su "estado crítico de salud" que le ha apartado del poder. Castro asegura que "traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad y requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer".
También se ha querido incidir en que el proceso político cubano cuenta "con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo".
Nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional
Los cubanos esperaban el domingo próximo con nerviosismo para conocer si Fidel Castro era reelegido jefe de Estado y Gobierno, o si cedía el poder a su hermano Raúl, de 76 años, que ya lo ejerce de forma interina desde hace 19 meses.
Fidel le cedió el mando a mediados de 2006, tras medio siglo de control absoluto, a raíz de una afección intestinal que lo tuvo al filo de la muerte y que le impide aparecer en público (se reconforta redactando artículos tan frecuentes y kilométricos como sus proverbiales discursos). El líder cubano se ha adelantado a las expectativas, y ha anunciado su decisión sin esperar al día 24.
El domingo se iniciará un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea Nacional, en el que los 614 parlamentarios cubanos elegirán un nuevo Consejo de Estado, con su presidente, cinco vicepresidentes, secretario y 24 miembros más.
Diplomáticos y analistas pronostican que los diputados, salvo sorpresas, ratificarán por mayoría abrumadora la propuesta que haya definido la cúpula del régimen, hasta ahora celosamente guardada.
Se disparan las incognitas sobre el futuro cubano
Tras la renuncia del longevo dirigente cubano, las posibilidades sobre el futuro de Cuba se disparan ahora. Analistas, diplomáticos, intelectuales y corresponsales se enzarzan en discusiones sobre si
Raúl Castro, o cualquiera que asuma el poder, abrirán más o menos el rígido régimen. Raúl tiene fama de pragmático y por ello hay muchas apuestas a una cierta apertura económica, aunque en los últimos 19 meses no ha cambiado casi nada al respecto.
En lo que han coincidido siempre los "cubanólogos" es en en que la incógnita solo se despejaría cuándo y cómo lo decidieran los dos hermanos y su estrecho círculo de colaboradores.