Labordeta ha comenzado su discurso reclamado una reforma estatutaria para proteger mejor su territorio, físico y social. "Queremos el autogobierno para mejorar nuetro pueblo", ha dicho. El diputado de CHA aseguró que Aragón "es un pueblo poco zalamero y poco lamedor de los poderosos", pero abogó por aprovechar esta oportunidad para mejorar la sanidad, la educación, el tejido empresarial y el turismo sostenible y proteger la lengua aragonesa que "está en peligro de extinción".
El portavoz de la Chunta Aragonesista reclamó al presidente del Gobierno una deuda del Estado superior a los 400 millones de euros "por merma de ingresos" y exigió que el reparto de los fondos europeos tenga en cuenta el envejecimiento de la población y su dispersión, "que con sarcasmo deja fuera a la provincia de Teruel".
En este sentido, criticó que el anunciado Plan Teruel se haya quedado "dormido en los ministerios" y reclamó la unidad de cuencas para evitar "los rifirrafes de políticos interesados".
En clave nacional, el portavoz de CHA reconoció que el nuevo IRPF y las reformas laboral y de educación han supuesto un "parón" en la política progresista del Gobierno.
No obstante, animó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a que siga "el camino de logros progresistas sin encogerse ante los desvaríos catastrofistas de los agoreros de siempre" y expresó el apoyo de la Chunta Aragonesista ante el proceso de paz en el País Vasco.