El portavoz parlamentario de CiU ha comenzado su discurso recriminando al jefe del Ejecutivo que tras el Debate del estado de la Nación del año pasado el pleno del Congreso utilizara las mayorías parlamentarias que le apoyaban para rechazar la totalidad de las propuestas de resolución presentadas por CiU.
Duran ha advertido a Zapatero que si se lo recuerda no es para recriminárselo, sino para decirle que si en el transcurso de este debate, que tiene su prórroga el próximo martes día 6, se planteara una situación a la inversa, su grupo parlamentario nunca le exigirá aplicar el mismo rasero.
Si fracasaran en el empeño de su objetivo final, tendría nuestro apoyo. Si otros lo intentaron y fracasaron, justo es que ustedes también tengan nuestro apoyo ante tal eventualidad. Durán ha pedido al presidente que aunque es normal que de prioridad al principal partido de la oposición y a su líder, no excluya ningún otro grupo parlamentario.
Es la hora de mirar con firmeza el futuro pero con las luces largas, no las de posición. No es la hora de protagonismos personales, ni del gobierno, ni de nadie, fuera o dentro de la política.
Respecto a la inseguridad ciudadana, Duran ha asegurado que sin seguridad no hay libertad y una de las obligaciones fundamentales del estado es garantizar esa libertad.
Si realmente estuviéramos en la antesala de la desaparición del Estado, como algunos alevosamente se han encargado de divulgar a raíz del nuevo Estatuto de Cataluña, ahora no tendría sentido plantear en esta sede parlamentaria y ante este gobierno políticas concretas para resolver la situación planteada por atracos recientes con intimidación y violencia.
Respecto a la delincuencia organizada, Duran ha dicho estar convencido de que conviene una reforma penal. "Sé que su gobierno, ha dicho a Zapatero,comparte esta opinión". "Y nosotros compartimos con ustedes que una reforma seria y eficaz no puede hacerse a golpe de crónica de sucesos de un noticiario".
También ha calificado de demagoga, la relación entre inseguridad e inmigración.
España hizo sus deberes, y bien, con el referéndum de la Constitución Europea, y eso nos dio cierta autoridad ante el pronóstico reservado de la Unión Europea, pero no lo hemos sabido aprovechar.
Cuando se habla de política exterior española respecto a América Latina, ha dicho el líder de CiU, se suele afirmar que ni Venezuela ni Cuba deben ser los únicos referentes de la acción exterior española. Estoy de acuerdo con ello. México, Chile, Mercosur,… son otras áreas o países donde también es relevante nuestra política exterior.
España, ha dicho, debe tener buenas relaciones con Venezuela y su presidente, pero debemos dejar muy claro cual es nuestra política y donde está el límite de nuestras complicidades.
Duran también ha lamentado que el proceso mediterráneo esté en 'stand by' y que a la UE le siga faltando interés los "lo mediterráneo".
Respecto a la política de residuos nucleares, a la que se ha referido, Durán ha querido saber la opinión del Gobierno. "¿Dónde se construirá el almacén temporal centralizado? ¿No sería la hora de abrir un gran debate sobre la energía nuclear, sin apriorismos, sin complejos, con pedagogía?", se ha preguntado. Varios países de la UE se plantean construir nuevas nucleares ante la escalada de precios de combustibles fósiles.
Dentro de unos meses abordaremos los Presupuestos Generales del Estado y CiU no podrá compartir que el año 2007 sea, una vez más, un año perdido en materia de infraestructuras para Cataluña.
Desde las filas de CiU se ha recordado que en el año 2006 el peso de la inversión del Estado en Cataluña ha sido inferior al del año anterior y sólo las obras del AVE vienen a representar la mitad de toda la inversión del Estado en Cataluña.
Ha lamentado que en materia de ferrocarril, los servicios de cercanías empeoran día a día en Cataluña, y ha pedido a Zapatero un impulso decidido en este período transitorio, previo a la transferencia a la Generalitat, de estos servicios ferroviarios.
Según la EPA, son 907.000 nuevos empleos los creados, aunque debe reconocerse que este año se ha modificado la metodología de elaboración de la Encuesta de Población Activa. Desde una perspectiva global, todos estos datos son positivos.
El acuerdo alcanzado por los agentes sociales, en materia de empleo, no está a las alturas de las necesidades de nuestro mercado de trabajo. Las medidas acordadas, van, en términos generales, en la buena dirección, pero no tienen la intensidad ni la profundidad necesaria para garantizar el incremento de la productividad de nuestra economía, no amparan la flexibilidad que necesitan sobretodo las pequeñas y medianas empresas y la seguridad que necesitan los trabajos.
Es cierto que, un año más, nuestra economía crece por encima del 3% y de la media comunitaria. Aunque es necesario recordar que el potente motor de la demanda interna crece por encima del 5%, mientras que el sector exterior actúa de freno detrayéndonos dos puntos prácticamente del crecimiento. El aumento de las importaciones sigue siendo prácticamente el doble que el de las exportaciones.
Nuestro grupo parlamentario tiene clara conciencia de haber intentado alcanzar el pacto educativo. Al final no fue posible. Hoy la LOE, con las enmiendas incorporadas por nuestro grupo parlamentario, tiene más aceptación social que cuando se presentó ante esta cámara.
Lo que debería archivarse como pasado es la Sociedad Pública de Alquiler, cuya gestión es un fracaso absoluto.
Se ha vuelto e evidenciar, de manera dramática, la incapacidad de controlar los flujos migratorios. En las Islas Canarias, no se ha podido evitar que la situación desbordase la capacidad de acogida de las Islas. El gobierno ha ido a remolque de los acontecimientos.
Necesitamos articular, de una vez por todas, una política de gestión de los flujos migratorios eficaz. Y eso exige, una firme voluntad política en diversas direcciones. En primer lugar, implicando a Europa a fondo. Europa debe asumir que el control de la frontera sur no puede ser solo responsabilidad española. En segundo lugar, necesitamos tener capacidad de anticipación ante situaciones como las vividas a finales del año pasado en Ceuta y Melilla y ahora en las Canarias. Y finalmente, necesitamos vincular la política de desarrollo y la política de inmigración.
Hay quienes han encendido la alarma roja de la desintegración de España. España se rompe y el Estatuto pierde su razón de ser. Son exactamente las mismas predicciones apocalípticas que se hicieron en los años 1978 y 1979. Pero las profecías sobre las consecuencias catastróficas de los estatutos en aquellos años no se han cumplido, como no se van a cumplir ahora las anunciadas ante la reforma de la mayoría de ellos. Al contrario, a España le ha ido bien el estado de las autonomías y a las CCAA, los estatutos. Hasta tal punto habrá ido bien que quienes entonces atacaron a los estatutos de autonomía y antes al título VIII, se muestran ahora como máximos valedores de la continuidad de ese marco legal.